04.04 – El reencuentro con la sociedad

by Apr 4, 2020Cartas del coronavirus, San Salvador0 comments

Por Metzi Rosales Martel

Mi reencuentro con la sociedad fue extraño. Nunca he llevado mal el encierro. Casi toda mi adolescencia y parte de mi juventud transcurrieron entre las cuatro paredes de mi cuarto. Lo que siempre me ha costado es volver a interactuar con las personas.

Ilustración: Natalia Franco

San Salvador, El Salvador

Sábado, 4 de abril de 2020

Tenía 17 días de no salir de mi colonia. No quería hacerlo, pero ya se acabó el repelente, hay muchos zancudos y no tengo ventilador para espantarlos. Además, no les he contado que desde el 1 de abril estamos recolectando víveres y efectivo para comprar las canastas básicas para el área rural de 26 jefas de hogar, vendedoras informales, afectadas por el Covid-19. En un principio eran 15 familias, pero como las necesidades abundan ya suman 26 en nuestro listado. Pues bien, tenía que ir a retirar la remesa que un amigo salvadoreño envió desde Inglaterra como contribución. 

Las calles estaban totalmente desoladas. En el centro comercial cercano a mi casa, había soldados en la puerta de salida. Vi que estaba abierto el puesto de frutas y verduras donde solía comprar antes de que estuviéramos en cuarentena, así que me estacioné. Aunque no necesitaba nada, quería saludar a la señora, a quien les conté que extrañaba en mi carta del 23 de marzo. Pues le compré un par de cosas y me regaló tres aguacates 😉 

Fui a una farmacia para retirar la plata y comprar el repelente y otras cositas. Mi reencuentro con la sociedad fue extraño. Nunca he llevado mal el encierro. Casi toda mi adolescencia y parte de mi juventud transcurrieron entre las cuatro paredes de mi cuarto porque de mi entonces “hogar” ese era el lugar menos inseguro para mí. Lo que siempre me ha costado es volver a interactuar con las personas. 

Cuando quise entrar a la farmacia, como Metzi por su casa, el vigilante me detuvo. Me interrogó. ¿A qué viene? ¿Qué necesita? Me corté. Fue raro. Eso de dar explicaciones nunca, nunca ha ido bien conmigo. Pero bueno, se las di. Él me indicó adónde tenía que esperar para entrar y me pidió guardar distancia. 

Después fui a traer unos víveres donde mi mala junta. Es muy cerca de mi apartamento. Solo vi a un par de policías pidiendo identificación a un motociclista. Conversamos, de lejos, mientras él metía las bolsas con víveres en mi vehículo. Yo me bajé y me aparté varios metros. Al salir de allí, pasé por una Pizza Hut para comprar tres leches y pan con ajo. Antes de entrar, me pidieron pararme sobre unos trapeadores húmedos doblados afuera, en la entrada, tipo alfombras. Una señorita me indicó que iba a tomarme la temperatura. Me apuntó a la frente con el aparato electrónico y en unos segundos me dijo que podía entrar. Le pregunté cuánto había marcado, me respondió que 36.6 grados. 

Al regreso a mi hogar, pasé de nuevo donde la señora de la venta de frutas y verduras. Le di dos porciones de tres leches y dos panes con cuatro quesos. Ella estaba sorprendida. Me preguntó de qué era la torta y me agradeció. Mi corazoncito se emocionó. 

Todo el miedo que tenía de salir se disipó al reencontrarme un poco con mi rutina y con ella. Ha de tener la edad de mi madre y, por alguna razón, me siento conectada a ella, le tengo aprecio. Hoy fue un buen día. 

 Abrazos felinos, perruno y humano.

Metzi

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

01.06 – El cóctel apocalíptico del cual COVID-19 es solo la cereza

Por Gabriela Rivera | Siempre saludo a las docenas de policías y militares que encuentro en el camino a mis mandados. También saludo a la señora de la tienda, también me he puteado con algunas personas, pero ya casi no. No estamos en tiempos de putearnos, a pesar de todo.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

29.04 – Quizás de eso se trata the new normal

Por Paty Trigueros | ¿Qué este new normal? Hay una parte de la población que está trabajando en exceso, y la otra parte revaluando todo; aunque tampoco sabemos qué va a volver, y qué va a desaparecer. ¿Qué hay en medio?

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

15.04 – Hacer lo posible para conservar la cordura o entregarse por completo a la locura

Por Paty Trigueros | En la conversación con [mi hermana], al final solo salieron a flote tanto preocupaciones mías, como de ella, que está en Italia tratando de ver dónde está el horizonte y qué va a pasar.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

09.04 – ¿En qué estado estaremos cuando esto termine?

Por Paty Trigueros | Cuando la gente me habla de cómo se la está pasando de mal en casa, me doy cuenta de que yo vivo en un estado así todo el tiempo: la neurosis diaria y el grado de psicosis por trabajar sola es algo a lo que estoy acostumbrada ya desde hace años.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

06.04 – Hay pequeños tiranos que se emborrachan de su poder

Por Gabriela Rivera | Desde que anunciaron la cuarentena temí por muchos amigos. Le dije a varios que anduvieran en la calle con cuidado. Desde mi tío que fue detenido y torturado en la guerra hasta mi hermano siendo detenido y cateado por su mera apariencia.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

04.04 – El reencuentro con la sociedad

Por Metzi Rosales Martel | Mi reencuentro con la sociedad fue extraño. Nunca he llevado mal el encierro. Casi toda mi adolescencia y parte de mi juventud transcurrieron entre las cuatro paredes de mi cuarto. Lo que siempre me ha costado es volver a interactuar con las personas.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

03.04 – Culpa

Por Carolina Bodewig | El día de hoy quiero reconocerme por no competir conmigo misma y porque me he puesto como meta en la semana santa no sentirme mal por levantarme tarde de la cama.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

03.04 – Party virtual

Por Metzi Rosales Martel | Nuestro party virtual duró casi dos horas. Hasta vio jugar a mis gatos. Creo que nunca habíamos conversado tanto. Siempre que salimos hay música en vivo, así que nos cuesta platicar

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

02.04 – Y si me duermo a las 3:00 AM, ¿qué ondas?

Por Paty Trigueros | La vida en cuarentena retomará su curso normal, dije yo; tenía la esperanza de regular mis horas de sueño y finalizar esas cosas que tengo empezadas. Pero al mismo tiempo todo eso podía esperar.

Bitácoras del coronavirus - San Salvador Ilustración: Natalia Franco

30.03 – No puedo creer que haya gente que todavía no cree que esto es real

Por Gabriela Rivera | Hay tanta gente que, por tantas razones, no tienen acceso a esa información ni manera de gestionarla que no sé qué esperaban. Mi mamá ha estado metiendo el DUI de todo el mundo en la página del gobierno. Cuando quiso meter el mío que dice “artista” bajo oficio, ya se había caído la página.

Más historias

Share This