Coloquio de Brujas #3 : Crisis por COVID19 desde una perspectiva feminista

by May 8, 2020Coloquio de brujas0 comments

ALHARACA

Coloquio de brujas #3 

Crisis del COVID19 desde una perspectiva feminista  

 

Lorena Valle Cuéllar Bueno, gracias por el espacio, Laura y gracias por la presencia de todas las compañeras que están participando en este coloquio. Realmente es super chivo para poder tener esta conversación porque es un tema que me apasiona mucho. Y bueno, yo creo que es importante hablar de las mujeres en esta crisis desde una perspectiva de economía feminista. Por dos razone, primero, porque las mujeres son parte sumamente importante de la fuerza de trabajo que está realizando labores esenciales en este contexto de emergencia.Y voy a dar algunos datos. Las mujeres representan un porcentaje super importante de los servicios de salud de las trabajadoras y trabajadores que forman parte del sector salud. Según el Registro Nacional de Personas Naturales, en El Salvador, 7 de cada 10 profesionales de la salud son mujeres y más de 18000 de personal de salud son enfermeras que están en la primera línea de atención  en los hospitales, en las clínicas y en todo el sector de salud. Además, las mujeres también representan un porcentaje muy significativo de las actividades económicas vinculadas con el comercio y los servicios. Según la Encuesta de Hogares del Salvador, 6 de cada 10 personas trabajadoras en este sector de comercio y servicios son mujeres [8.2s] y en este contexto, muchas de estas actividades tienen que ver con la venta de alimentos y de productos básicos y de primera necesidad, y también con los servicios de limpieza, entre otras actividades.  

 

Eso hablando un poco del trabajo remunerado desde la perspectiva, digamos, más tradicional o convencional, desde la que se analiza el trabajo, pero desde una perspectiva de economía feminista. También nos interesa analizar lo que pasa en la esfera reproductiva de la economía y lo que pasa con el trabajo no remunerado, que recae principalmente en las mujeres.  

 

Y cuando hablamos de trabajo no remunerado dentro de los hogares, nos referimos al cuidado de niños y niñas, al cuidado de personas adultas mayores, al cuidado de personas con algún tipo de enfermedad crónica o de discapacidad. Y también nos referimos a todas estas actividades que tienen que ver con la limpieza, la preparación de alimentos, lavar, entre otras cosas, [18.4s] que en este contexto de emergencia de salud son tan importantes para evitar los contagios, pero también porque estamos en un momento de cuarentena dentro de los hogares. [00:02:46]Según datos de 2017, la Encuesta de Uso del Tiempo en El Salvador, 9 de cada 10 mujeres salvadoreñas realizan trabajo doméstico y de cuidado no remunerado dentro de sus hogares, [10.9s] y éstas son mujeres tanto que tienen un trabajo remunerado en la esfera productiva de la economía como mujeres que solo se dedican a este tipo de actividades.  

 

Pero digamos, según la segunda razón  por la que me parece importante hablar de las mujeres en este contexto de crisis es porque me parece importante hablar de las condiciones de desigualdad y de precariedad que enfrentan las mujeres en términos laborales, pues estas condiciones de precariedad determinan los impactos diferenciados y particulares que la emergencia de salud y la crisis económica tiene  y tendrá futuro en la vida de las mujeres. Y bueno, hay al menos tres impactos que me parece importante señalar. En primer lugar, la profundización de la precariedad laboral, pues las mujeres también forman parte importante de sectores de actividad económica que se caracterizan en nuestro país y en toda América Latina, por ser sectores de mucha precariedad en el trabajo,  como por ejemplo el sector comercio y servicios. Estos sectores se caracterizan por emplear a personas en condiciones de menores ingresos, de inestabilidad laboral, ausencia de contratos laborales, también una limitada cobertura de seguridad y de protección social, es decir, de prestaciones de salud y de cotizaciones a pensiones.  

 

Y en ese sentido, pues si una gran parte de las mujeres en nuestro país está empleada en sectores  con esas características, en un contexto de cuarentena y de emergencia de salud, donde esas actividades económicas se han ralentizado o han parado por completo, pues están todavía en mayor riesgo y en mayor situación de inseguridad laboral. La gran cantidad de mujeres que laboran en estas actividades y por lo tanto corren el riesgo de percibir menores ingresos o no percibir ningún tipo de ingreso y, por lo tanto, no poder acceder a sus necesidades más básicas e inmediatas en este contexto. El otro impacto que me parece importante señalar es el impacto en el sector informal.  La informalidad es una característica, digamos estructural, de nuestra economía y de nuestro nivel de la sociedad salvadoreña. Según datos de la OIT, dos de cada tres personas trabajadoras en El Salvador  laboran en el sector informal y la mayoría de esas personas son mujeres.Y en este contexto de paro en las actividades económicas, las personas que están laborando en el sector informal, pues están en una situación de particular riesgo y de particular precariedad, como lo hemos visto en las calles no solo de San Salvador, sino de todo el país. La situación que sucedió hace un par de semanas afuera de los CENADE también fue evidencia de ello, pues las personas que laboran en el sector informal, las mujeres que laboran en el sector informal, la mayoría dependen sus ingresos, dependen del trabajo que realizan día con día y un día de paro en sus actividades implica un día menos de ingreso, un día menos de comida o un día menos de acceso a salud, educación y otras necesidades muy básicas. Y el tercer impacto, que me parece también muy importante, sobre todo desde una perspectiva de economía feminista, es que la cuarentena implica una sobrecarga todavía mayor de tareas domésticas y de cuidados no remunerados para las mujeres. Como ya les decía, y esto no es sólo una cuestión intuitiva, sino que está respaldada por datos. Las mujeres en El Salvador y en el mundo entero, sobre todo en América Latina, cargan con una parte muy importante y mayoritaria del trabajo, de los cuidados y el trabajo doméstico, que no es remunerado, pero que es fundamental para el funcionamiento de la economía y de la sociedad en su conjunto. Según la encuesta de uso del tiempo más reciente de 2017, las mujeres salvadoreñas dedican en promedio y en condiciones normales, cinco horas diarias a el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que los hombres dedican dos horas a este tipo de trabajo. Obviamente este es un número promedio, pero hay mujeres que por su situación económica, social y dentro de su hogar seguramente dedican muchísimas más horas. Y esta carga aplica tanto para las mujeres como decía, que tienen un trabajo remunerado, pero también para mujeres que se dedican exclusivamente al trabajo doméstico y de cuidado dentro de los hogares. Además, vemos como también según la Encuesta de Uso del tiempo, los datos por actividad específica a la semana, las mujeres salvadoreñas en promedio dedican seis horas a pagos y trámites, ocho horas a lavar ropa, casi 14 horas a preparar alimentos, más de cinco horas a limpiar la casa y realizar reparaciones. Más de 15 horas a cuidar niños y niñas. Y eso no significa sólo ayudarles a bañarse y a vestirse y alimentarlos, sino ayudarles a hacer tareas, jugar con ellos y ellas, brindarles también afecto y seguridad emocional, que es parte también de la labor de cuidado afectivo o emocional. También las mujeres salvadoreñas dedican más de nueve horas a la semana al cuidado de personas adultas mayores y en muchos casos más de 18 horas al cuidado de personas con dependencias permanentes, es decir, enfermedades crónicas o discapacidades tanto físicas como mentales. esto en condiciones supuestamente normales,  pero en una condición en un contexto de cuarentena y de confinamiento. Podemos intuir que este tiempo de trabajo se prolonga muchísimo para muchos o para la mayoría de mujeres, y por lo tanto la carga de este tipo de trabajo, sumado a la carga del trabajo remunerado que están realizando muchas mujeres desde sus hogares, pues implica una sobrecarga de trabajo en general para las mujeres. Entonces, pues a partir de estos datos que reflejan la realidad de las mujeres en El Salvador, podemos intuir que en este contexto de emergencia y de crisis. [00:09:24]No solo las mujeres van a cargar con la mayor parte del trabajo, sobre todo el trabajo no remunerado, sino que también son las que están en mayor riesgo no solo de perder ingresos a causa del desempleo y del paro en actividades del sector formal e informal, sino de caer en condiciones de pobreza aún más severas de las que están. Muchas de esas mujeres y sus familias, y también por el hecho de que la protección social y los esquemas de protección social en nuestro país son muy precarios, son muy escasos y tienen muy baja cobertura en grandes sectores de la población. Entonces, eso es como manera de contexto, pero paso. Le doy la palabra, Saira, para que complemente esta ideas.  

 

Saira Barrera Buenos días a todas las personas que nos acompañan ahora en esta importante reflexión. Yo voy a omitir un par de datitos que tomo ya los toco Lorena y quisiera colocar otro elemento de la reflexión y lo primero es,  si nos hacemos la pregunta por qué es importante conversar sobre la situación de las mujere, ya no digamos en este contexto de emergencia, sino en general;  es porque las mujeres somos la mayoría de la población salvadoreña. Habemos 391 mil mujeres más que hombres en El Salvador. Sin embargo, a medida que avanzamos en el análisis de la actividad económica remunerada, las mujeres van desapareciendo de a poco y las que quedan en las que quedan visibles, digámoslo así en las encuestas, son aquellas que participan de la vida remunerada, a donde llega menos de la mitad de la población femenina en edad de trabajar. 

 

Entonces, yo creo que es muy importante que siempre tengamos presente que somos más de la mitad de la población y por tanto no habrá tal cosa como bienestar económico ni tal cosa como democracia, si nosotros no estamos incluidas. Y no sólo a nosotras en términos nominales de un voto adicional, sino nuestra perspectiva en nuestra visión del mundo, nuestra visión de la economía, nuestra visión de la participación política y de la sostenibilidad de la vida. 

 

Entonces, yo creo que es un elemento que debe estar presente de ahora en adelante en los análisis económicos y políticos que se hagan, porque no solo se trata de una cuestión de que somos minoría nominal, sino que también tenemos una visión diferente de cómo del mundo, porque estamos en lugares diferentes de la economía, estamos en lugares diferentes de la participación política y nuestra voz no ha permeado nuestra visión de las cosas, no ha permeado a estos espacios donde se toman decisiones que afectan nuestras vidas. Entonces, yo creo que eso es como una entrada para empezar la situación. Luego me parece muy importante incorporar el análisis de la situación particular que enfrentamos las mujeres en este contexto, porque hay elementos que nos ponen especial situación de vulnerabilidad en términos económicos. Ya lo señaló Lorena, cuáles son las razones, cuál es el escenario. Algún otro cosa que voy a mencionar después, pero quisiera empezar con una cuestión muy importante que ha estado antes de la emergencia y que continúa dolorosamente durante esta emergencia.  

 

Y es el tema de los feminicidios, es decir, las medidas que se han tomado de cuarentena, que encierra a las mujeres con sus agresores. Y hemos visto hace unos pocos días cómo ha habido una serie de asesinatos de mujeres por parte de sus parejas en esta situación de encierro,  y eso es una cosa que va más allá del Salvador estrictamente, sino que está alrededor del mundo y además tendríamos. Aparte de eso, hay que tener en cuenta todas las agresiones, por ejemplo, sexuales, acosos y toda la zozobra que están viviendo muchas mujeres que aunque no son asesinadas ni son violentadas físicamente, seguramente están viviendo un infierno en términos emocionales, como dice Lorena, también en términos de carga de trabajo, y eso creo que también marca la dinámica de la sociedad, porque estamos hablando de mujeres que son integrantes de hogares. Y bueno, tal vez comentándolo así a título de experiencia personal, yo he hablado con el estudiantado de la universidad y le pregunto muchos de ellos.  

 

Señalan que en casa las cosas están muy tensas. Todo el mundo anda muy tenso, y ya, queremos salir, y mi mamá, siempre está enojada, lo que sea. Entonces creo que esa situación de encierro también emocionalmente tiene una afectación particular y pone a las mujeres como víctimas de de esta situación cuando viven con parejas violentas que les violentan en términos verbales, sexuales, físicos, etcétera. Por otra parte, también quiero hacer mención porque me parece muy importante de que persisten, y tristemente, incluso se celebran, expresiones misóginas por parte de funcionarios, y eso me parece que es un reflejo de esta concepción que se tiene del funcionamiento del mundo. Es una visión de mundo, una visión de las cosas.  Y estas expresiones misóginas por parte de funcionarios creo que son un reflejo de eso, pero a su vez las retroalimentan porque legitiman esta visión de las cosas y desafortunadamente incrementa las probabilidades de que sigamos teniendo funcionarios de ese talante, porque les hace ver a la población votante, sobre todo masculina, que esa forma de ver las cosas es la forma adecuada y la forma como se conduce un país y cómo se conducen las grandes organizaciones.  

 

O sea que una concepción masculina del mundo, de la economía, de la política, de todo, y me parece particularmente triste justamente por lo que mencionaba previamente, por expresiones de violencia frente a las mujeres.  

 

Bueno, luego ahora hablando de las afectaciones económicas en  las que ya ahondó Lorena previamente, quizá el mencionar también que otra de las de las áreas económicas que afecta particularmente a las mujeres es el peligro de desempleo para las mujeres que han logrado o que tenía hoy por hoy un empleo con cotización al Seguro Social.  

 

O sea, como ya lo había dicho Lorena, para la vida económica remunerada de las mujeres hay un montón de coladores desde que pasamos en edad de trabajar a la económicamente activa. Ahí se queda medio millón de mujeres porque se dedican al trabajo del cuidado no remunerado, pero luego, cuando se incorporan a la actividad económica, lo hacen en condiciones más precarias. Ya lo señalaba Lorena en términos de informalidad, en términos de su empleo, y sumemos ahí transversalmente la brecha salarial que pone a las mujeres adonar, digamos, independientemente de su nivel educativo, menos que sus pares en masculino. Pero ahí tenemos también la especial afectación que ya ha sido anunciada en algunos medios de comunicación en términos de las actividades económicas ligadas a la explotación en El Salvador. Digamos que una de estas actividades muy importantes es la maquila textil y de la confección, que es la principal fuente de generación de empleo con cotización en El Salvador y la principal fuente de empleo con cotización para mujeres.  Y ahí tenemosaproximadamente a 36 mil mujeres trabajando en la maquila  en la maquila textil. Entonces, el decaimiento en esta actividad económica ligada a la exportación amenaza con el desempleo a estas mujeres y a estos hogares? Por eso también hay que decirlo, muchas de estas mujeres son proveedoras de sus hogares.  

 

Y fíjense que sobre eso también quería introducir una cuestión estadística en cuanto al registro para mostrar que  la importancia que tiene la situación económica remunerada de las mujeres en los hogares es central y puede estar subestimada porque la variable de jefatura de hogar, tal cual se muestra en las encuestas, no responde a un criterio de proveeduría económica.  

 

Y esto lo podemos ver si nosotros exploramos todo ese espectro de población económicamente inactiva, o sea, población que aunque esté en edad de trabajar, no está buscando trabajo y no está trabajando de manera remunerada. Entonces tenemos que si nosotros agarramos a cien hombres inactivos, exceptuamos a los hijos e hijas, porque son gente que muy probablemente está estudiando. Pero si agarramos a cien hombres económicamente inactivos, más del 60 por ciento de esos hombres  que no son mis hijos son jefes de hogar, aunque estén inactivos, son jefes de hogar 62 por ciento.  

 

En cambio, si nos vamos a la población económicamente inactiva femenina, agarramos a todas las de la población económicamente inactiva, que no son hijas, [8.1s] porque asumimos que las hijas tal vez están estudiando, probablemente también están cuidando. Pero digamos que tal vez están estudiando. Entonces solamente el 30 por ciento de esa población inactiva femenina se declara como jefa de hogar. Que quiere decir que en estos hogares donde hay jefatura masculina, digamos que la jefatura va más allá de si el hombre está generando ingresos monetarios, siguen siendo los jefes de hogar. Por lo tanto, tendríamos en términos de personas, la encuesta de 2018 destaca que hay 158 mil 619 hombres que siendo económicamente inactivos son jefes de hogar  y todos nos preguntamos ¿dónde está esta proveeduría de esos hogares? ¿quién provee el ingreso? No sabemos de dónde proceden los ingresos o si son en realidad hogares donde la proveeduría es femenina aunque la jefatura sea masculina. Por lo tanto, habría subestimación en cuanto a aquellos hogares que dependen de un ingreso que viene de las mujeres. Yo creo que también haciendo cuenta un poco de esto, del desfile de estadísticas que hemos dado Lorena y yo también señalar que ese es un punto importante para visibilizar el impacto que tiene la situación económica y la emergencia en particular, pero también para diseñar intervenciones efectivas que pongan a las mujeres en una situación y posición diferente. Porque si las estadísticas, si en las estadísticas no se reflejan las situaciones, como por ejemplo lo que mencionaba antes Lorena de la encuesta de uso del tiempo, etc., es una estadística reciente. Si todo ese tiempo atrás estaban invisibilizada, todo ese espectro de actividades que pesan más que la industria y la agricultura juntas, pero no habían visibilizadas. Y la cuestión es que en el sistema de cuentas nacionales lo que no está visibilizada de cifras no constituye problema y, por tanto, no es objeto de políticas públicas. Entonces, yo creo que también hay un reto importante en completar el sistema de cuentas nacionales, incorporando estos aspectos, pero también actualizarlos, porque, por ejemplo, pensemos en la intervención reciente de esto de los 300 dólares. O sea, hubo mucho señalamiento en cuanto a la oscuridad con la que fue diseñada y con la que fue ejecutada. Pero si no se tiene información estadística actualizada, el presidente recién se dio cuenta de que el censo es del 2007. Si no se tiene información estadística actualizada la intervención, no van a ser menos efectivas porque corresponden, nos están describiendo un país que dejó de existir hace 13 años. Es que yo creo que la importancia del Sistema de Cuentas Nacionales, de la incorporación de estas de estas contabilidades que hasta ahora han estado fuera, como ya lo señaló Lorena con el uso del tiempo, pero también incluir, por ejemplo, cuentas satélite referidas a medio ambiente que hasta ahora han estado por fuera y que afectan también particularmente a las mujeres. En el tema de agua,  por ejemplo. Es ese espectro estadístico. Creo que también es una lucha que tenemos que dar las mujeres para que se visibilice en nuestra situación específica y también para que vayamos empujando estos temas en agenda de políticas públicas y etcétera, y ya como para ir cerrando esta intervención en términos de algunas oportunidades o que hablaremos a continuación de eso. Pero en términos de oportunidades, yo creo que la oportunidad es que tal vez a raíz de esta situación de emergencia, la inversión social alcance, ojalá un estatus diferente del que ha tenido hasta ahora. Es decir, si por algo ha sido evidente nuestra fragilidad es por la insuficiencia de la prestación de servicios, en este caso específicamente de salud. 

 

Saira Barrera Pero también se ha evidenciado la gran depresión que hay en materia educativa y de la posibilidad que tienen los niños y niñas de seguir educación en línea en los diferentes hogares. La recarga que implica para las mujeres, como dice, como ya señalaba Lorena entonces, ojalá que a partir de esta emergencia haya un cambio en el rumbo que tenga la inversión en las personas y también que haya un replanteamiento del modelo económico y de la forma como se concibe la economía y cómo se concibe la democracia. Y ojalá, ya siendo ambiciosos, se cuestionen también los pilares del sistema capitalista que en conjunto con el patriarcado, pues veamos, explican en gran medida la situación de la mayor parte de la población en el mundo. Bueno, yo me quedo con esta reflexión, pues conversamos, espero.  

 

Laura Aguirre Bueno, muchísimas gracias Lore y Saira por este panorama bastante amplio y sobretodo en cifras que muchas veces, como ustedes dicen, no reflejan o no nos reflejan dentro. Ahora vamos a pasar a una parte en la que ustedes pueden plantear preguntas, hacer comentarios al respecto. Tengo un par que han llegado al chat. Ustedes también las pueden mandar por el chat, sus preguntas o comentarios, pero también lo pueden hacer ahorita para iniciar la conversación. Ahorita vamos a intentar conversar sobre estas cosas que a ustedes les llamen la atención de lo que Lorena y Zaira han explicado, o si dentro de sus mismas experiencias laborales o de vida cotidiana también están experimentados. Entonces, quizás para romper un poquito el hielo planteo comenzamos con dos preguntas que han puesto en el chat . Bueno, hay una muy específica que tiene que ver con lo que Saira hablaba sobre feminicidios. ¿En El Salvador se han activado un número de programas especiales para responder a la violencia durante al contra las mujeres durante la cuarentena, ay algún tipo de iniciativa en El Salvador? Saira, Lorena, ¿ustedes que ya saben de algunas iniciativas?.  

 

Lorena Valle Cuéllar Bueno, yo rápidamente menciono que en los medios de comunicación salió que había una iniciativa y que el primer día había recibido 100 llamadas. Pero bueno, no si Lorena tiene información más pormenorizada.  

 

Lorena Valle Cuéllar Bueno, he visto también en redes sociales que distintas organizaciones de mujeres como ORMUSA, La Colectiva Feminista, etc han publicado en sus redes que tienen líneas de asistencia para mujeres que están enfrentando situaciones de violencia dentro de sus hogares, no sólo telefónica, sino vía WhatsApp. Creería que también el ISDEMU tiene una línea, digamos permanente, no sólo para este caso o para ese contexto particular de la cuarentena. Sin embargo, creo que para ninguna aquí es, es… todas podemos ver que el rol del ISDEMU han sido muy, m, poco protagónico, muy tibio, como dice Laura ,en esta coyuntura. A pesar de que ha habido presiones muy importantes, muy importantes por parte de distintas organizaciones que han señalado pues el riesgo que enfrentan muchas mujeres en estos momentos y además el alza en los feminicidios o los números tan alarmantes de feminicidios que hemos visto en estos días. Pero yo pondría quizás el foco en las intervenciones o en las iniciativas que han tenido distintas organizaciones de mujeres desde la sociedad civil, que han puesto a disposición líneas de atención, su WhatsApp y otros medios para dar atención a mujeres que están enfrentando violencia. Quizás ellas han sido las grandes protagonistas de esta coyuntura.  

 

Laura Y también la Corte Suprema ha habilitado una línea, pero como dijo Lorena, siempre han sido las organizaciones de mujeres quienes han tomado el protagonismo.  En alharaca, vamos a estar compartiendo algunos de estos números también y algunas de las iniciativas que se están tomando desde la ciudadanía. Bueno, otra pregunta y ahí ustedes deciden quién puede contestarla. ¿Cómo se diferencia la situación de las mujeres, supongo que en términos económicos, los impactos en zonas rurales de las que se encuentran en las zonas urbanas?. ¿Cómo ven ustedes la diferencia también en la situación?  

 

Saira Barrera: Fíjense que, ahí me tomó el micrófono por azar. Pienso que eso forma parte de lo que yo señalaba previamente en cuanto a las estadísticas, porque [00:26:53]hay cierta información que Lorena y yo hemos compartido en cuanto a informalidad, subempleo, etcétera. Pero solo está disponible para la zona urbana. Entonces, ahí solo… o por ejemplo, cuántas mujeres trabajan en el comercio, solo lo podemos saber en la zona urbana.  Entonces, yo creo que ahí hay un gran reto, porque además, si uno revisa las actividades de agricultura, por ejemplo, es una actividad económica fuertemente masculina. Si la presencia de mujeres allí, declaradas como agricultoras es mínima, porque aunque ellas trabajan en el campo, se declara como ama de casa. Si hay un hombre en casa que trabaja el campo, entonces él dice, bueno aquí el  agricultor soy yo y ellas, aunque también participen, aparecen como amas de casa. Ahí hay un tema crítico también de la propiedad de la tierra, que suele estar en nombre de hombres. Entonces, sobre lo que pasa en el área rural en general, para hombres y mujeres, hay bastante más desconocimiento de lo que pasa en la zona urbana. Ahora lo que podemos señalar en cuanto a las zonas rurales, y esto es como una sospecha, porque no hay o no tengo yo como una medición para para darle más rigurosidad a esta afirmación. Pero para las mujeres en las áreas rurales la opción, aparecen en las estadísticas hasta que migran a la zona urbana y entonces se insertan como trabajadoras de maquila o trabajadoras de agencias de empleo que prestan servicios de limpieza para las empresas o como trabajadoras del hogar remuneradas a través de agencias de empleo algunas o directamente trabajando por días otras. Y eso también es una, hay que señalarlo que es una afectación importante para las mujeres del área rural, que trabajan, que tienen trabajo doméstico remunerado y que hoy por hoy no están recibiendo percibiendo ningún ingreso. Entonces, yo tal vez dejar en claro que definitivamente sí, entre la zona rural y la urbana hay grandes diferencias, pues desconocemos en general de la zona rural muchas cosas, hombres y mujeres incluidos. Se desconocen varias cosas al interior de las zonas rurales, desconocemos todavía mucho más de la situación de las mujeres. Creo yo, yo creo que las compañeras que han trabajado con mujeres en las zonas rurales podrían dar más fe de la situación no sólo económica, sino también de una situación de silencio que hay entre las mujeres rurales, de mucho miedo, de mucha dependencia económica y que no necesariamente están mapeada en las estadísticas y desde que no figura en las estadísticas no se constituye problema. Es decir, pareciera que no hay ningún problema porque no se evidencia estadísticamente que haya una situación de vulnerabilidad marcada para las mujeres en estas zonas rurales.  

 

Lorena Valle Cuéllar Y tal vez ahí no, no sólo quería complementar lo mencionado por Saira. Sí, evidentemente, pues tenemos serios problemas para poder saber qué pasa exactamente en las zonas rurales con las mujeres de manera particular, y pues solo podemos intuir algunas cosas. Y una de las cosas que podemos intuir es que a pesar de que esas mujeres no son declaradas oficialmente como personas trabajadoras productivas, podemos intuir que mucho de lo que estas mujeres realizan en las zonas rurales tiene que ver predominantemente con la reproducción de la vida de las personas en esos hogares y tiene que ver con labores de cuidado que son distintos en forma a lo que ocurre en los hogares de las zonas urbanas, pero que es todavía más como difuso. Aunque intuitivamente podríamos pensar que la carga de trabajo, especialmente trabajo reproductivo en las zonas urbanas, es bastante inclinada o bastante cargada hacia las mujeres, y esto tiene que ver con acarrear agua todos los días, por ejemplo, por el acceso limitado a agua, a alimentar a los animales o cuidar las cosechas que están alrededor de las vivienda, cuidar a los niños y niñas. Por supuesto, personas adultas mayores, realizar o preparar los alimentos, etc. Entonces, a pesar de que no podemos contabilizar porque no contamos con información suficiente para saber por qué tanta de estas labores o de qué forma se organice este tipo de trabajo en la zona rural, pues intuitivamente podemos podemos señalar estas ideas. Y por supuesto que las compañeras que trabajan directamente con las mujeres en la zona rural tienen muchísima más claridad sobre sobre esto.  

 

Saira Barrera Yo creo que, perdón, tal vez por introducir un tema que es especialmente claro, tal vez con el trabajo en el área rural y especialmente con la mujer, es el tema de inseguridad alimentaria. Ya no de soberanía siquiera, sino de inseguridad alimentaria. Es decir, es un tema que creo que adquiere dimensiones diferentes en la zona rural y en la zona urbana. [20.7s] Y esas especificidades, pues requieren tener más información sobre cuál es la dinámica de vida, la dinámica de participación económica de las mujeres en el área rural.  

 

Laura Aguirre Tal vez si alguna de ustedes, de las que está presente acá, trabaja directamente en programa o en organizaciones con mujeres del área rural y nos quieren contar su experiencia, estaría muy bien. Nos gustaría mucho escucharlas.  

 

 

Participante Hola, hola, quería saber, acaba de decir algo sumamente importante que habla sobre la inseguridad alimentaria, la soberanía alimentaria y que hemos visto también que, como Lorena mencionaba o Saira, muchos datos se han visto muy abstente en esta situación. Y creo que también desde la llegada del nuevo Gobierno hemos visto unos recortes, por ejemplo en el presupuesto de salud, recorte de presupuesto de muchos de los programas que iban destinados obviamente a la, digamos, alabanza de la mujer, por ejemplo. Y muchos despidos amiga, mucho mujer, mujeres y la comunidad LGBTI y sin dar ninguna respuesta. Incluso declaraciones del mismo presidente a lo que se ha hablado sobre la validación de estos gobernantes, de estas personas, que sus comentarios validan, por ejemplo, comentándolo esto no es un feminicidio, sino fue un crimen pasional. Entonces, con todos estos detalles y sobre todo también, por ejemplo, varias secretarías que fueron recortadas, pero en algunas que tenían estos datos que podían servirnos también para esta crisis, para poder entender mejor lo de los tres, lo de los 300 dólares, para que haya una medida no popular, no populista, sino más bien  encaminada a poder apoyar a las personas, al sector informal, las mujeres que viven de la venta diaria. ¿Cómo creen ustedes que afecta estos recortes de presupuesto que ha tenido el Gobierno? Pero además, con esa pandemia solo veíamos venir y qué se han visto afectadas, sobre todo las mujeres son las que más van a ver afectadas, ¿cómo ven ustedes el panorama de El Salvador de aquí, por ejemplo, a este año?  

 

Saira Barrera Bueno, yo considero que, como bien han señalado, el escenario financiero del Estado es en extremo complicado. Claro, no lo podemos decir como si fuera un mal que nos cayó del cielo. Creo que ]hemos construido esta situación de vulnerabilidad fiscal a lo largo del tiempo, cuando yo a lo largo del tiempo va más allá de los años 90, que suele entenderse  como punto de partida para todo. Desde los inicios de la conformación de El Salvador como república independiente se estableció una estructura fiscal asentada en impuestos indirectos que son altamente regresivos. [Y en deuda estamos hablando desde la conformación de la fiscalidad, o sea que ya venimos arrastrando un problema desde la constitución misma del país, de El Salvador como país independiente. Pero esa situación ha tenido, yo creo que diferentes implicaciones en diferentes momentos , y en el momento actual en el que estamos, que, como ya bien señalaba, estamos ante una situación inédita, por lo menos desde hace un siglo. Se habla de que la gripe española, etc. Esa situación nos encuentra en un momento de extrema vulnerabilidad, porque estamos viviendo las consecuencias de continuas decisiones en materia fiscal que nos van dejando cada vez más debilitado,  no sólo en materia fiscal, sino en términos de la posible intervención estatal en el quehacer económico, desde la renuncia a la política monetaria a través del esquema de dolarización.  

 

Bueno, previo a eso también la transformación, la transición de un sistema de pensiones y administración pública y de reparto hacia un sistema de pensiones administrado por empresas privadas y de cotización individual. [8.6s] Ese costo de transición que tienen lastradas las finanzas públicas y que ha dejado sentir mayormente su peso en los últimos años. Eso apresuró una decisión de reforma previsional desde la urgencia de los recursos fiscales y no desde el bienestar de la población.  

 

Y la reforma que se hizo ahora también introducen nuevas complicaciones fiscales, porque, como nos pone en situación de doble vulnerabilidad, porque las grandes beneficiadas son las administradoras de fondos de pensiones.  Pero simultáneamente estas empresas que se benefician de esa situación previsional son las que forman parte de los conglomerados financieros, que son los que compran los títulos valor del Estado con los que se financian los programas. Entonces, cómo cuestionar o, políticamente, el escenario para cuestionar la administración privada de pensione es complicado porque estaríamos cuestionando la fuente rentabilidad de quienes nos financian para parar tener recursos para todas estas inversiones que vos señalando. Entonces yo digo que El Salvador ha ido configurando un escenario a lo largo del tiempo, se han tomado decisiones económicas de gran trascendencia que han configurado un escenario que han limitado al máximo las posibilidades que tiene el Estado. Ahora que la había limitado al máximo, que no se puede hacernada. Pero yo creo que este escenario de gran complicación, de grandes constreñimiento internos y externos, porque también hay que decirlo, la forma como se insertó, cómo se relaciona El Salvador con el resto del mundo también le amarra las manos. En gran medida dependemos de las remesas de Estados Unidos y por lo tanto, cualquier cambio ahí en Estados Unidos enfrenta resistencias nacionales e internacionales. O sea, en ese contexto nuestro escenario es bien complicado. Ahora ya he señalado un poco de por qué económicamente bastante restrictivo lo que se puede hacer, pero no quiere decir que no se pueda. Pero yo creo que es muy importante que tengamos presente que el empuje político que puedan tener estas medidas, como por ejemplo la forma en la que la sociedad paró una aprobación de Ley de Aguas que no le beneficiaba.  Es que es en la forma en la que hay que operar en varios otros temas en pensiones. Es así como hay que operar,  en la distribución del presupuesto en términos de inversión social. También es así como hay que operar en el cumplimiento de la Ley de Protección Social y Desarrollo Económico también, así que hay que operar. ¿Por qué? Porque si no estamos dejando en manos de pequeños comités que se reúne a puertas cerradas el rumbo que va tomando el país y que nos van, que van generando un escenario de más construcciones, de más no se puede, de más no viable, etcétera. Entonces yo dejo esa inquietud, porque si es cierto, si nos ponemos a ver las cifras que dan ganas de decir apaguen y vámonos todos. Pero es que los que vamos a vivir acá y queremos vivir acá no podemos darnos ese lujo y tenemos que pensar en bueno, pues no se puede de la forma que otros lo han logrado, pero de alguna otra se podrá y entonces tenemos que ver de qué manera, porque es insostenible, está socavando nuestra calidad de vida.  

 

Yno solo hablo de las mujeres, sino de la sociedad en general que está viviendo la epidemia de homicidios, como en su momento fue denominado El Problema del Salvador, y que eso estaba ahí antes del Covid y va a seguir, sigue durante y seguramente lastimosamente. Entonces yo creo que ojalá que esta situación, pues no despierte a la población y nos  haga exigir a los funcionarios y funcionarias a que el rumbo que tomen las cosas sea diferente del que ha tomado hasta ahora.  

 

Laura Aguirre Gracias a y de hecho quisiera retomar esto que estás diciendo de cómo hacer las está cosas, que posibilidad hay, para plantear una tercera pregunta que nos llegó de cómo ven ustedes las posibilidades entonces, de algo muy concreto, ampliar el gasto público y el gasto social particular a la sombra de estas nuevas deudas que se están adquiriendo para poder enfrentar la crisis. Quiero dejar esta pregunta planteada ahorita, pero antes de pasar a eso. Magda quiere compartir su experiencia con mujeres rurales. Entonces, para que no pasemos de una vez hacia otro temas que aunque ya tengan esta pregúnta en mente.   

 

Participante Gracias! Bueno, yo quería compartir un poco sobre abonar un poco lo que estaban diciendo Lore y Seira sobre esto, porque yo estuve trabajando en una oenegé que atiende en una gran medida a las comunidades rurales, pero reforzar un [00:40:51]poco ese tema en el que las mujeres no se identifican en la zona rural, generalmente con otros roles que no sean ser amas de casa. [9.4s] Generalmente, a pesar de que sean agricultoras, en la ganadería, incluso hacen la construcción de sus propias viviendas.  

 

Estas mujeres nunca se identifican con ese rol y hasta muy recientemente hemos estado abordando con algunas comunidades el tema de la autoestima, la identidad, verdad, ser estos pequeños como ejercicios del tiempo.  

 

Como decía, Lore, que ocupan las mujeres, incluso los hombres en jornadas comunes. ¿Cuánto de todo este tiempo asignamos a todas las labores que tienen dentro del hogar? Y es que incluso en estos momentos que tenemos esta emergencia sanitaria, ellos han incluido dentro de sus jornadas… en la zona rural se ha detenido bien poco la economía. Ellos siguen, ellos siguen trabajando. Si ellos no se dedican a la ganadería o no hacen agricultura, van a tener pérdidas enormes. Pero ellos se han organizado de una forma tal que se dividen para proteger las entradas a sus comunidades y es como una labor adicional a la que ya estaban haciendo verdad para proteger que la gente que entre, pues se limpia en la medida de lo que ellos puedan hacer, verdad, se limpia las manos, usan mascarilla, todas esas cosas.  

 

Entonces realmente en la práctica siempre hemos visto que cuando cuando se abre la oportunidad las mujeres toman un rol de liderazgo bastante fuerte. Y poco a poco algunas se van identificando, incluso van aceptando roles de ser las presidentas de sus adecos o las presidentas de sus cooperativas.  

 

En ese sentido, vamos como rompiendo un poco ese esquema del sistema que nos viene diciendo que nosotros nos sentimos identificados únicamente con ese rol de ser ama de casa o ser  madre, que ella no lo ve para nada de menos. Si ven la importancia de hacer esto, pero tampoco ponen todas las demás cosas que están haciendo por la sociedad, por sus familias o su comunidad de verdad, al final por el desarrollo de sus comunidades.  

 

[00:43:30] Entonces hay algunas oenegés como esta ONG FUNDASAL y otras que trabajan con comunidades rurales. Y sería interesante cómo se puede en una plataforma, compartir todas estas encuestas que ellos hacen. Porque se hacen líneas base para formular proyectos, para medir los impactos de las obras o de las medidas que se toman. ¿Cómo se podría hacer como una plataforma donde se podría ir alimentando y construyendo también toda esta información a este nivel que generalmente, como decía Saira, únicamente a nivel urbano? 

 

Laura Aguirre  Muchas gracias Maga.  

 

Saira Barrera !Gracias!  

 

Lorena Valle Cuéllar  Gracias, Magda.  

 

Laura Aguirre A solo me gustaría agregar que apunté esto porque es una idea, me parece bastante buena, como aprovechar también estas otras fuentes de información de proyectos específicos y locales que están siempre trabajando en primera línea. Vamos a pasar a la pregunta que Hilary hizo y que le planteé, si es posible a la luz de todas las deudas que estamos adquiriendo, pensar en que va a haber un aumento en el gasto social y en el gasto público.  

 

Lorena Valle Cuéllar Bueno, voy a tomar la palabra en esa pregunta, pienso que definitivamente la adquisición de esa deuda de 2000 millones….o sea, la adquisición es clara. Pero el destino de sus recursos todavía no es claro. No hay un plan. No hay tampoco lineamientos claro de hacia dónde se va a orientar, pues parte de esos recursos. Pero lo que es un hecho es que la adquisición de [00:45:45]esa deuda compromete, no sólo dentro de 40 años, sino ya, o sea, en el presente y en el futuro, las capacidades que tiene el Estado salvadoreño para responder a gastos que son fundamentales para el bienestar y para el desarrollo social y económico de del país de las personas. Como son gasto en salud, gasto en educación, protección social, etc.. Y eso nos pone, eoo, sumado a la deuda previsional por la forma en la que históricamente se ha mal estructurado nuestro sistema de pensiones y la fiscalidad en este país, pues nos pone en serios aprietos para hablar de la ampliación del gasto público y específicamente del gasto social. Sin embargo, hay distintas instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil y personas que estamos como en el gremio de economistas de El Salvador, que señalan constantemente la importancia de hacer un acuerdo fiscal, pero un acuerdo fiscal que tenga la base la construcción de un sistema tributario más progresivo. Y cuando hablamos de un sistema tributario más progresivo en un sistema tributario en el cual los impuestos sean de carácter más progresivo y se introduzcan impuestos como el impuesto al patrimonio, el impuesto predial, entre otros, que en El Salvador no existen y que en términos muy simples implican que las personas que tienen más capacidad o más recursos económicos, pues aportan más. A diferencia de la forma en la que actualmente está estructurado nuestro sistema tributario, que es predominantemente regresivo y donde las personas que tienen, digamos, una capacidad económica menor, pues aportan más a los ingresos tributarios del Estado.  En ese sentido, la propuesta de incrementar los ingresos tributarios del Estado, pero a través de reformas progresivas y de la incorporación de impuestos progresivos, es fundamental.  

 

Pero no es una cuestión que solamente pase por propuestas técnicamente robustas, sino que sobre todo, me parece que es una discusión política y es un conflicto político muy fuerte porque compromete los intereses de élites económicas y de poder en nuestro país. Y es un reto. Definitivamente es una lucha política que deben ser liderada desde la sociedad y desde una coalición de la sociedad civil que incluya al movimiento de mujeres, al movimiento feminista, a el movimiento de personas trabajadoras, de pensionados, de personas en el área rural, , que incluya una coalición de amplios sectores de la población, porque al final de cuentas es pues, una una discusión política que nos compete y que nos afecta a todos y a todas.  

 

En ese sentido, pues, ampliar el gasto público y el gasto social pasa necesariamente no solo por propuestas técnicas como la que acabo de plantear, que han sido planteadas por muchos años por distintas instituciones, sino sobre todo por un diálogo social, pero un diálogo social que no sucede de forma, digamos, tan ecuánime, sino que necesariamente pasa por un fuerte conflicto político [00:49:21]donde la sociedad civil organizada debe tener un rol protagónico. Si deseamos que los resultados de ese diálogo social sean en favor de nuestros intereses y de nuestras necesidades, porque de lo contrario corremos el riesgo de que los resultados de estos diálogos sociales sean, pues, intervenciones, medidas o políticas que sean en favor de las minorías de siempre.  

 

Saira Barrera  Pero bueno, yo creo que posibilidades hay desde hace varios años y cuando digo varios son más o menos seis, si no más.  De hecho, más cuando la Organización Internacional del Trabajo lanzó su recomendación 212 respecto a los pisos de protección social. Y en esa recomendación de pisos de protección social señalaba que en los países menos avanzados en términos de protección social universal podían darse pasos importantes en este sentido, invirtiendo el equivalente al 1% por ciento de su Producto Interno Bruto a esta área. En El Salvador, con los datos del PIB de 2018, tendremos que eso significaría aproximadamente 260 millones para ese año. Pero aunque hubiera sido menos, pongamos que hubiera sido menos, pero que hubiera sido constante en el tiempo desde que la OIT hizo esa intervención, creo que los avances se  podrían sentir en el transcurso del tiempo. La aprobación de la Ley de Desarrollo y Protección Social en 2014 generó un marco legal que obliga al Estado a la protección social de grupos vulnerables. El problema es que los programa ligados a esta ley de protección social, casi siempre dependen de financiamiento externo, que es efímero, que aveces detiene a veces no, los programas no se continúa. Entonces los programas, aunque tengan el adjetivo de universal, en realidad no lo son, como la pensión básica universal, por ejemplo, y tiene que ver con un tema de financiamiento. Entonces, yo creo que, es cierto que nuestra situación financiera, la situación financiera del Estado es complicada, pero también es cierto que no hay constancia en el tiempo. Es decir, si no podemos destinar 260 millones y sólo pueden ser 50 millones al año, pero que sean sostenibles en el tiempo y que estén amarrados y que se vaya invirtiendo de mejor manera, con convocación vía ampliación, de acceso a esas prestaciones para la población. 

 

El problema es que lo de la protección social siempre ocupa el último lugar, si es que alguno, en las prioridades políticas. O sea, hoy por hoy el pago del servicio de la deuda tiene un peso más grande en el Producto Interno Bruto que lo que se gasta en educación, que es el área de inversión social donde más se gasta. Entonces por debajo de eso está salud, y bueno, ya no se diga otros otras áreas como la protección en la vejez, programas específicos para población  vulnerables, soberanía alimentaria, agua, etc.. Yo creo que en este momento, digámoslo ya, ¿cuál es la oportunidad que hay?. La oportunidad que hay es que es un momento en el que se están diseñando planes de intervención para enfrentar la emergencia y para recuperar reactivar la economía después. En este momento de planes es donde hay una posibilidad de incidi. Si  no vamos a engaranar, porque eso es así, que sea para construir las bases de una economía diferente. Porque es mentira que vamos a lograr hacerlo sin recurrir al endeudamiento por la situación fiscal que nos hemos configurado. Pero si nos vamos a endeudar, entonces que sea para construir la base de una economía y de un sistema, de una sociedad que genere lo suficiente para cumplir esos compromisos al ritmo que se pueda, sin poner sin perjuicio del bienestar de la población. Porque hasta ahora lo que ha ocurrido es que nos endeudamos para cosas que no benefician a la población y sacrificamos el bienestar de la población por pagar esa deuda; como en el caso de la deuda de pensiones, por ejemplo, que beneficia sólo a una pequeña parte de la población, pero que la pagamos todos y todas a través de nuestros impuestos. Entonces, si en este momento que se están diseñando planes de intervención, se incorporan ahí temas que puedan mejorar el bienestar de la población y que incorporen dimensiones clave como la inversión social, la dimensión de los cuidados, la situación de las personas que cuidan, etcétera. Entonces nos estaremos endeudando igual, pero por razones diferentes y esperando, ojalá,  resultados diferentes. El problema es que hemos entrado en una dinámica de endeudarnos para responder a otras deudas [3.5s] y entonces eso es lo que Salvador Arias en su momento llamaba como la trampa de la deuda en El Salvador. Es un entrampamiento, endeudarse para pagar deuda. Recién ayer estaba leyendo la noticia de que la calificadora de riesgo han reducido la calificación de riesgo de El Salvador. Eso significa que tenemos menos probabilidad de conseguir ese financiamiento de los 2000 millones de los que hablaba Lorena. Pero además, que si lo conseguimos lo vamos a conseguir bien caro y en las peores condiciones. [19.2s] Eso significa que el servicio de la deuda va a pesar todavía más en el presupuesto y le va a restar recursos a la inversión social. Y en una parte, esa reducción en el perfil de riesgo de El Salvador, no solo tiene que ver con que necesitamos pisto, sino que tiene que ver con que los inversionistas, lo que podrían prestarnos ese pisto, no saben para qué se va a usar, porque no hay un plan. [11.3s] Entonce, el hecho de que de cómo se están haciendo las cosas afecta también la forma en la que podemos conseguir dinero el compromiso que se va a representar de los recursos económicos del país a futuro y de las posibilidades que tiene de invertir en las personas. Entonces, bueno, eso de que no haya plan creo que da un punto de entrada obvio para que coloquemos un tema en la agenda. Pero también hay una cuestión que Loredana señal, e insistimos sobre eso, que es el tema de la organización de la sociedad civil.  [8.8s] Pero yo también quisiera señalar que tal vez porla vía de comunicación que tiene este gobierno en particular, que es la vía de las redes sociales y también por el talante de la comunicación que tenemos, yo creo que se introducen nuevas voces ycreo que otra forma de dificultad para la organización. ¿Por qué? Porque se generó un posicionamiento, una postura maniquea de las cosas, maniquea en el sentido de que estás en contra, no hay medios neutrales, o sea, como como las decisiones son muy personalizadas.Cualquier cuestionamiento a las decisiones se toman personales porque, claro, así son, son decisiones personales. Si no estás de acuerdo con la decisión, no estás de acuerdo con la persona y si no estasde acuerdo con la persona, con la persona, pues ya no tenemos nada de qué hablar, porque yo estoy de acuerdo. ¿Me explico? Ose,si los debates que se ubican en estas posiciones maniqueas que pueden dificultar que encontremos puntos de convergencia y de despersonalizar la cuestión, en la medida que se pueda, y ver  que son decisiones del país, porque nos afectan a todos y todas. Creo que el escenario en ese sentido es bastante como hoy digo una cosa , mañana digo lo contrario, no pasa nada. Es como es como “La rebelión en la granja” o algo parecido. Entonces ese es un reto que tenemos a nivel de organización y que no solo depende de nosotras, sino que también eso se da. Para está vinculado a la forma como se está realizando la política, cómo se están decidiendo las cosas en estos momentos.  

 

Laura Aguirre Somos muchas gracias a ambas. El tiempo se nos ha acabado, pero quiero ya mencionar algunos de los escenarios que pueden venir después de o no después, ahorita, coyunturalmente y también a futuro. A me gustaría que cerráramos un poco con eso, con qué escenario ustedes ven posible, que vislumbran para las mujeres en esta crisis, y ahí meterle la última pregunta que nos hicieron para que la tomen en cuenta dentro de estos posibles escenarios, ¿si ustedes creen que es posible que en el actual gobierno, en la actual coyuntura, haya una política pública o medidas,que prioricen a las mujeres? ¿ustedes lo ven factible?. Entonces con esta pregunta cerraríamos. Les pido por favor que nos tomemos cuatro o cinco minutos cada una máximo y así podemos cumplir también con nuestro tiempo. Muchísimas gracias.  

 

Lorena Valle Cuéllar Bueno,  sobre los escenarios posibles a futuro. Las oportunidades también, si lo podemos ver así. Una de las conclusiones de esta conversación y una de las cosas que ha quedado en evidencia en esta crisis es que el modelo o la organización económica y social actual que tenemos en El Salvador y en el mundo es insostenible.  O sea, ya si lo queremos llamar modelo neoliberal, esa forma económica que ha tomado o adoptado el capitalismo por tantas décadas,  Ante esta crisis del COVID19 queda en evidencia que ya no es posible, ya no es sostenible y este debe ser sustituido por otra cosa.  Y pues esta crisis general del modelo económico neoliberal tiene distintos aspectos. Pero yo quisiera señalar un aspecto para ligarlo con las oportunidades o con  las perspectivas a futuro.  Uno de estos aspectos que ha quedado en evidencia con la crisis del COVID19 y del modelo económico es la crisis de los cuidados. Es decir, cuando hablamos de la crisis de los cuidados hablamos de que se ha puesto en evidencia, sobre todo ahorita con el coronavirus, la incapacidad social y política para que amplios sectores de la población puedan garantizar su bienestar y garantizar la sostenibilidad y la reproducción de su vida. 

 

Y esta crisis de los cuidados, pues obviamente es un riesgo para la sostenibilidad de la vida de muchas personas o de las grandes mayorías. Pero también es una oportunidad importante para poner de manifiesto; por un lado, la importancia que tiene el trabajo de los cuidados como motor invisible de la economía y como un elemento tradicional e históricamente invisibilizado;  pero que tiene importancia fundamental en el funcionamiento de toda la economía y de toda la sociedad. Y también dar cuenta de las implicaciones que la organización social actual del trabajo, de los cuidados y de la economía en general tiene en la vida de las mujeres y en la vida de amplios sectores o de toda la población. En ese sentido, creo que esta crisis tiene el potencial o nos ofrece la oportunidad de repensar el orden de prioridades sobre las cuales se ha erigido, erigido o estructurado o construido el modelo económico en nuestro país, y proponer alternativas radicalmente distintas que no pongan en el centro la reproducción de los beneficios económicos, sino la reproducción y la sostenibilidad de la vida. Estas propuestas alternativas distintas [01:01:08]pasan necesariamente por propuestas de política pública que prioricen a las mujeres, como dice la pregunta de Lourdes, pero que prioricen a las mujeres en el sentido no sólo del trabajo productivo, sino también del trabajo reproductivo.  

 

[Pero sabemos que ante una configuración o ante una forma de hacer política masculina desde la perspectiva hegemónica, pues esto no va a caer por su propio peso o porque el gobierno va a tener la buena voluntad de incluir a las mujeres o los intereses de las mujeres. Sino que esta está puesta en la agenda pública de los temas o de una agenda transformadora que ponga en el centro la reproducción de la vida, pasa necesariamente por la organización social de nosotras, las mujeres del movimiento feminista, pero en coalición con amplios sectores de la población. Y el reto que plantea Saira me parece que es inminente, el reto de hacer esto frente a una realidad donde la discusión política se maneja en dicotomías todo el tiempo o en opuestos, en A versus B. Pero pienso que hay una oportunidad, sobre todo tomando en cuenta el auge que ha tenido en los últimos años el movimiento feminista, el gran empuje que ha tenido en El Salvador y en América Latina. Pienso que es, digamos, una una palanca que nos va a permitir, ojalá posicionar estos temas no solo para visibilizar, sino para ir construyendo una agenda transformadora que nos permita diseñar otra forma de organización social y económica, no solo en nuestro país, sino en toda América Latina. Y pues en términos de políticas públicas, creo que un paso importante que hay que retomar y que hay que retomar la discusión al interior de la sociedad civil, pero también posicionarlo políticamente, es la discusión de una política nacional de cuidados y de corresponsabilidad, ligado a la discusión sobre la ampliación de la protección social y, sobre todo, de esquemas no contributivos para, en primer lugar y ante esta crisis, pues evitar que amplios sectores de la población caigan en situación de mayor vulnerabilidad económica y social, pero también para permitir construir a futuro e invertir a futuro en una sociedad distinta, donde todos y todas tengamos acceso a estos derechos tan fundamentales y a estas condiciones materiales y sociales que necesitamos para que nuestra vida, pues, se reproduzca de manera digna.  

 

Saira Barrera Bueno, yo ante la pregunta de si es posible en la política pública que priorice a mujeres y cómo. Yo creo que ahí es como un gran reto y aquí tal vez retomo algunas palabritas que me llamaron la atención de Eduardo Galeano. Decía, el colonialismo de antes te impedía ser, te impedía decir, te impedía ser. Pero el colonialismo actual te convence de que no se puede pensar, que no se puede ser, que no se puede hacer. Yo creo que justamente el gran reto desde la academia, desde el trabajo en las organizaciones, desde la política, desde donde sea que estemos cada una de nosotras, es es renunciar a ese convencimiento de que no se puede, porque desde que estamos convencidos de que no se puede. Ahí ya para. Entonces yo creo que lo primero es como mantener la rebeldía o en el sentido de que no hay que de alguna manera se va a poder porque se tiene que poder. Entonces, que no nos convenzan de que no se puede. Ahora que se pueda, que sea posible. No quiere decir que sea fácil y que sea inmediato, [5.1s] pero yo creo que podemos dar avances. Creo que lo que se ha estado haciendo hasta ahora es de gran importancia.  Hay compañeras que están directamente trabajando, atendiendo a víctimas de violencia, acompañando procesos, por ejemplo, de gestión cooperativa de vivienda, que es lo que es clave de procesos de soberanía alimentaria, desde agricultura familiar, etcétera. Entonces, yo creo que estamos como pensando, haciendo y empujando iniciativas, y yo creo que para eso puede ser muy útil mirar las experiencias que hay en otros países. En otros países se ha avanzado en otros temas. [30.0s] O sea, lo que dice Lorena es totalmente deseable y necesaria en términos de que el sistema en  última instancia, en la raíz de los males, el sistema y el patriarcado. [01:05:59]Pero también hay países que, incluso dentro del mismo marco capitalista, han hecho avances que han mejorado la situación de vida de las personas y en el caso, por ejemplo, de El Salvador,  podría señalar que se puede y se deben empujar iniciativas como por ejemplo las cooperativas de vivienda para solventar el tema del acceso a la vivienda y que la situación en la que están las mujeres en sus propias viviendas, porque la cooperativa de vivienda no sólo se trata del acceso al inmueble, sino se trata de una comunidad. Hoy por hoy, uno de los grandes de los temas es que los vecinos señalan, si es que ahí oían problemas, pero nadie se metía. ¿Por qué? Porque a veces ni siquiera saben cómo se llaman las personas. No hay un vínculo, no hay una sanción social frente al maltrato.  

 

Entonces yo creo que en mi caso las cooperativas de vivienda hay un gran esfuerzo que se puede apoyar. En temas de soberanía alimentaria también hay muchas iniciativas con la participación activa de mujeres, como ya señalaba anteriormente la compañera que ha trabajado en ese tema, en la gestión del agua. También en el tema de la provisión de cuidados, pues comunitario cuando se pueda, pero sobretodo estatales, como parte de una política pública, como ya lo señalaba Lorena. Luego también en esquemas no contributivos de protección social, sobre todo en materia previsional. [6.4s] Para las personas adultas mayores, especialmente mujeres, que se han dedicado a cuidar toda su vida de forma no remunerada. Entonces, yo considero que el reto es mucho, pero hay que pensar lo que se puede y que y que aunque las probabilidades sean pequeñas, pero la posibilidad siempre existe. Entonces tenemos que ir viendo cómo vamos colando tema y cómo se va avanzando en las diferentes áreas en las que necesitamos que se avance para mejorar la calidad de vida en nuestros países y obviamente la calidad de vida de más de la mitad de la población, que somos las mujeres. Entonces yo pues eso es lo que puedo decir, o sea, para incluso es difícil.  

 

Es un gran compromiso decir es posible porque, claro, la siguiente pregunta es cómo, pero no es algo que yo me siento en obligación de responder sola, porque tampoco yo todas las aristas, no se yo la situación de la vida, la mujer del campo, la situación de las mujeres trabajadoras del sexo, por ejemplo, de las comunidades de la diversidad. Que decir que tiene que ser construido colectivamente. No tiene una persona la respuesta, pero partiendo del convencimiento de que se puede y que podemos mirar experiencias de otros países y podemos ver que se puede ir empujando acá también.  

 

Laura Aguirre Muchas gracias y pues con eso me gustaría cerrar, con las posibilidad que tenemos, porque son puntos de partida en las que colectivamente. Además podemos empezar a pensar de qué manera presionar e incluso, canales que ahora parecen tan poco prometedores para comunicarnos, pero que es lo que hay. También hay que pensar cómo usarlos, cómo no seguirle la corriente a esta forma que se están instalando de comunicación y de hacer política, sino también lograr darles la vuelta para nuestro beneficio. Entonces, para poder también pensar otras maneras de comunicarnos y de poder pensar alternativas. Lastimosamente nos tenemos que despedir, pero les agradezco muchísimo a todas su tiempo , la participación. Espero que podamos mantenernos en contacto. Vamos a estar haciendo este tipo de conversaciones habitualmente y por lo tanto les vamos a estar mandando invitaciones. Nos encantaría que pudieran seguirnos acompañando y mandando sus comentarios, siéntanse en la libertad, poor favor, de mandar sus sugerencias, de mandar temas que les interesen, que tratemos,  invitadas a las que les gustaría escuchar, con las que les gustaría conversar. Porque eso es lo que queremos, queremos construir estos espacios también para repensarnos y para repensar nuestra sociedad. Muchísimas gracias a todos y hasta la próxima entonces. Gracias.  

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